Llevar implantes dentales es algo cada vez más común en la sociedad, ya que es la mejor forma de cubrir los huecos de la dentadura dejados por nuestras piezas naturales por alguna razón. Es por ello que cada vez más personas acuden a la consulta de sus dentistas habituales para resolver sus dudas acerca de todo lo referente a la colocación de este tipo de prótesis, así como los diferentes procedimientos mediante los cuales se pueden colocar.
Por lo general, para colocar los implantes dentales es necesaria una pequeña intervención quirúrgica que suele hacerse en la propia consulta del dentista con anestesia local, si bien es cierto que existen diversos procedimientos y diferentes formas de proceder en los tratamientos quirúrgicos según el tipo de implantes elegido, así como teniendo en cuenta otros factores como el hecho de tener o no que aumentar el hueso mediante un injerto, o si se coloca un solo implante o varios en la misma intervención.
Cirugía en tres pasos para colocar los implantes dentales
Cuando nos sometemos a una cirugía para la colocación de implantes dentales, el procedimiento que suele utilizarse más a menudo es el de la cirugía escalonada en tres pasos o partes bien diferenciadas. Así pues, en una primera fase de la intervención se colocará el implante dental, enterrándolo por debajo de la encía y a nivel del hueso para sustituir la raíz del diente natural que ha dejado ese hueco donde ahora se colocará la prótesis. De esta forma se protegerá la zona. Una vez cicatrizada la zona, se deberá retirar la encía superpuesta.
Una vez hecho esto se pasará al segundo paso de la intervención, donde el dentista tendrá que revisar, pasado un tiempo desde la primera intervención, si ese implante ha tenido éxito y se ha agarrado bien al hueso y a la encía simulando la raíz del nuevo diente protésico. En caso de que el éxito sea rotundo, se pasará a colocar el pilar del implante, que es la parte más importante de la prótesis dental y que podrá colocarse de diferentes formas, si bien la más común es la que tiene forma de rosca o tornillo. Una vez colocado el pilar del implante se deja cicatrizar la piel de las zonas cercanas.
Tras la cicatrización se forma una especie de borde o pliegue en la encía, lo que da acceso al implante colocado anteriormente, que es el lugar donde el dentista colocará la prótesis final que consiste en un diente artificial, lo que dará pie a la llamada tercera etapa. Eso sí, hay que tener muy en cuenta que entre un proceso y otro hay que dejar que la piel y la zona cicatrice correctamente ya que en caso contrario se podrían producir diferentes tipos de infecciones que incluso podrían ser causa de un posible rechazo del implante en fechas posteriores a su colocación.
Otra de las cosas que se deben tener en cuenta en este tipo de cirugías llevadas a cabo en tres pasos es que se debe tener cuidado al masticar, sobre todo tras la primera etapa de colocación del implante en el hueso, ya que se debe permitir la correcta cicatrización y la correcta integración del implante en el hueso y la encía para poder llevar a cabo el resto del trabajo de implantación de la prótesis.
Otra forma de colocar los implantes dentales: la cirugía de una sola etapa
Aunque como hemos dicho anteriormente, la cirugía en tres etapas o fases es la más común a la hora de colocar implantes dentales, lo cierto es que no es la única forma y es que también existen otras formas de colocación para implantar las prótesis.
Y es que mientras que en el caso de la cirugía en tres fases está recomendada para los implantes de tipo óseo que están compuestos de diferentes partes o zonas, también existen implantes completos en una sola pieza que no necesitan ser implantados en el hueso a modo de raíz. Se trata de la cirugía que se realiza en una sola etapa.
En este caso, los propios implantes dentales que pueden colocarse mediante este método tienen un reborde o pliegue propio (por lo que no es necesario realizar los pasos previos de implantación ósea mencionados en el anterior método de cirugía en tres pasos) que está diseñado para asomar un poco a través de las encías, adhiriéndose al hueso de forma natural ni necesidad de más cirugías.
Así, una vez que la zona ha cicatrizado después de colocar el implante en la encía, se pasará a la colocación del pilar al implante, colocando también la corona o prótesis que servirá como reemplazo artificial a nuestra pieza natural.
Para saber el tipo de procedimiento a seguir, así como el tipo de implantes detales más adecuados en cada caso, será necesario hacer un estudio previo de cada caso en concreto, algo que realizará el dentista en la propia consulta.